{"id":9336,"date":"2020-04-09T19:31:23","date_gmt":"2020-04-09T19:31:23","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=9336"},"modified":"2020-04-09T19:31:24","modified_gmt":"2020-04-09T19:31:24","slug":"dios-nos-amo-sirviendonos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/en_US\/2020\/04\/09\/dios-nos-amo-sirviendonos\/","title":{"rendered":"Dios nos am\u00f3 sirvi\u00e9ndonos"},"content":{"rendered":"<p>Homil\u00eda Papa Francisco Domingo de Ramos (Extractos)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Jesu\u0301s \u00abse despojo\u0301 de si\u0301 mismo tomando la condicio\u0301n de\u00a0<em>esclavo<\/em>\u00bb (<em>Flp\u00a0<\/em>2,7). Con estas palabras del apo\u0301stol Pablo, deje\u0301monos introducir en los di\u0301as santos, donde la Palabra de Dios, como un estribillo, nos muestra a Jesu\u0301s como\u00a0<em>siervo<\/em>: el siervo que lava los pies a los disci\u0301pulos el Jueves santo; el siervo que sufre y que triunfa el Viernes santo (cf.\u00a0<em>Is\u00a0<\/em>52,13); y man\u0303ana, Isai\u0301as profetiza sobre E\u0301l: \u00abMirad a mi Siervo, a quien sostengo\u00bb (<em>Is\u00a0<\/em>42,1).\u00a0<strong>Dios nos salvo\u0301\u00a0<\/strong><em><strong>sirvie\u0301ndonos<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfco\u0301mo nos sirvio\u0301 el Sen\u0303or? Dando su vida por nosotros. E\u0301l nos ama, puesto que pago\u0301 por nosotros un gran precio&#8230;. Sin defenderse, so\u0301lo con la humildad, la paciencia y la obediencia del siervo, simplemente con la fuerza del amor. Y el Padre\u00a0<em>sostuvo\u00a0<\/em>el servicio de Jesu\u0301s, no destruyo\u0301 el mal que se abati\u0301a sobre E\u0301l, sino que lo sostuvo en su sufrimiento, para que so\u0301lo el bien venciera nuestro mal, para que fuese superado completamente por el amor. Hasta el final.<\/p>\n<p>El Sen\u0303or nos sirvio\u0301 hasta el punto de experimentar las situaciones ma\u0301s dolorosas de quien ama:\u00a0<em>la traicio\u0301n y el abandono<\/em>.<\/p>\n<p><em>La traicio\u0301n<\/em>.\u00a0<strong>Jesu\u0301s sufrio\u0301 la traicio\u0301n del disci\u0301pulo que lo vendio\u0301 y del disci\u0301pulo que lo nego\u0301<\/strong>. Fue traicionado por la gente que lo aclamaba y que despue\u0301s grito\u0301: \u00abSea crucificado\u00bb (<em>Mt\u00a0<\/em>27,22). Fue traicionado por la institucio\u0301n religiosa que lo condeno\u0301 injustamente y por la institucio\u0301n poli\u0301tica que se lavo\u0301 las manos.<\/p>\n<p>Pensemos en las traiciones pequen\u0303as o grandes que hemos sufrido en la vida. Es terrible cuando se descubre que la confianza depositada ha sido defraudada. Nace tal desilusio\u0301n en lo profundo del corazo\u0301n que parece que la vida ya no tuviera sentido. Esto sucede porque nacimos para amar y ser amados, y lo ma\u0301s doloroso es la traicio\u0301n de quie\u0301n nos prometio\u0301 ser fiel y estar a nuestro lado. No podemos ni siquiera imaginar cua\u0301n doloroso haya sido para Dios, que\u00a0<em>es\u00a0<\/em>amor.<\/p>\n<p>Examine\u0301monos interiormente. Si somos sinceros con nosotros mismos, nos daremos cuenta de nuestra infidelidad. Cua\u0301nta falsedad, hipocresi\u0301a y doblez. Cua\u0301ntas buenas intenciones traicionadas. Cua\u0301ntas promesas no mantenidas. Cua\u0301ntos propo\u0301sitos desvanecidos. El Sen\u0303or conoce nuestro corazo\u0301n mejor que nosotros mismos, sabe que somos muy de\u0301biles e inconstantes, que caemos muchas veces, que nos cuesta levantarnos de nuevo y que nos resulta muy difi\u0301cil curar ciertas heridas. \u00bfY que\u0301 hizo para venir a nuestro encuentro, para servirnos? Lo que habi\u0301a dicho por medio del profeta: \u00abCurare\u0301 su deslealtad, los amare\u0301 generosamente\u00bb (<em>Os\u00a0<\/em>14,5). Nos curo\u0301 cargando sobre si\u0301 nuestra infidelidad, borrando nuestra traicio\u0301n. Para que nosotros, en vez de desanimarnos por el miedo al fracaso, seamos capaces de levantar la mirada hacia el Crucificado, recibir su abrazo y decir: \u201cMira, mi infidelidad esta\u0301 ahi\u0301, Tu\u0301 la cargaste, Jesu\u0301s. Me abres tus brazos, me sirves con tu amor, continu\u0301as sostenie\u0301ndome&#8230; Por eso, \u00a1sigo adelante!\u201d.<\/p>\n<p><em>El abandono<\/em>.\u00a0<strong>En el Evangelio de hoy, Jesu\u0301s en la cruz dice una frase, so\u0301lo una: \u00abDios mi\u0301o, Dios mi\u0301o, \u00bfpor que\u0301 me has abandonado?\u00bb\u00a0<\/strong>(<em>Mt\u00a0<\/em>27,46). Es una frase dura. Jesu\u0301s sufrio\u0301 el abandono de los suyos, que habi\u0301an huido. Pero le quedaba el Padre. Ahora, en el abismo de la soledad, por primera vez lo llama con el nombre gene\u0301rico de \u201cDios\u201d. Y le grita \u00abcon voz potente\u00bb el \u201c<em>\u00bfpor que\u0301?<\/em>\u201d ma\u0301s lacerante: \u201c\u00bfPor que\u0301, tambie\u0301n Tu\u0301, me has abandonado?\u201d. En realidad, son las palabras de un salmo (cf. 22,2) que nos dicen que Jesu\u0301s llevo\u0301 a la oracio\u0301n incluso la desolacio\u0301n extrema, pero el hecho es que en verdad la experimento\u0301. Comprobo\u0301 el abandono ma\u0301s grande, que los Evangelios testimonian recogiendo sus palabras originales:\u00a0<em>Eli\u0301, Eli\u0301, lema\u0301 sabaqtani\u0301.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfY todo esto para que\u0301? Una vez ma\u0301s por nosotros, para\u00a0<em>servirnos<\/em>. Para que cuando nos sintamos entre la espada y la pared, cuando nos encontremos en un callejo\u0301n sin salida, sin luz y sin escapatoria, cuando parezca que ni siquiera Dios responde, recordemos que no estamos solos. Jesu\u0301s experimento\u0301 el abandono total, la situacio\u0301n ma\u0301s ajena a E\u0301l, para ser solidario con nosotros en todo. Lo hizo por mi\u0301, por ti, para decirte: \u201cNo temas, no esta\u0301s solo. Experimente\u0301 toda tu desolacio\u0301n para estar siempre a tu lado\u201d.<\/p>\n<p>He aqui\u0301 hasta do\u0301nde Jesu\u0301s fue capaz de servirnos: descendiendo hasta el abismo de nuestros sufrimientos ma\u0301s atroces, hasta la traicio\u0301n y el abandono. Hoy, en el drama de la pandemia, ante tantas certezas que se desmoronan, frente a tantas expectativas traicionadas, con el sentimiento de abandono que nos oprime el corazo\u0301n, Jesu\u0301s nos dice a cada uno: \u201cA\u0301nimo, abre el corazo\u0301n a mi amor. Sentira\u0301s el consuelo de Dios, que te sostiene\u201d.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas: \u00bfQue\u0301 podemos hacer ante Dios que nos sirvio\u0301 hasta experimentar la traicio\u0301n y el abandono? Podemos no traicionar aquello para lo que hemos sido creados, no abandonar lo que de verdad importa.\u00a0<strong>Estamos en el mundo para amarlo a E\u0301l y a los dema\u0301s. El resto pasa, el amor permanece.<\/strong><\/p>\n<p>El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que\u00a0<em>la vida no sirve, si no se sirve<\/em>. Porque la vida se mide desde el amor. De este modo, en casa, en estos di\u0301as santos ponga\u0301monos ante el Crucificado, que es la medida del amor que Dios nos tiene. Y, ante Dios que nos sirve hasta dar la vida, pidamos la gracia de\u00a0<em>vivir para servir<\/em>. Procuremos contactar al que sufre, al que esta\u0301 solo y necesitado. No pensemos tanto en lo que nos falta, sino en el bien que podemos hacer.<\/p>\n<p><em>Mirad a mi Siervo, a quien sostengo<\/em>. El Padre, que sostuvo a Jesu\u0301s en la Pasio\u0301n, tambie\u0301n a nosotros nos anima en el servicio.\u00a0<strong>Es cierto que puede costarnos amar, rezar, perdonar, cuidar a los dema\u0301s, tanto en la familia como en la sociedad; puede parecer un\u00a0<\/strong><em><strong>vi\u0301a crucis<\/strong><\/em><strong>.<\/strong>\u00a0Pero el camino del servicio es el que triunfa, el que nos salvo\u0301 y nos salva la vida.<\/p>\n<p><em>Fuente: Aciprensa.com<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9337 aligncenter\" src=\"http:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/foto_papa_francisco.png\" alt=\"\" width=\"729\" height=\"528\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/foto_papa_francisco.png 729w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/foto_papa_francisco-300x217.png 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/foto_papa_francisco-320x232.png 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/foto_papa_francisco-480x348.png 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda Papa Francisco Domingo de Ramos (Extractos) \u00a0Jesu\u0301s \u00abse despojo\u0301 de si\u0301 mismo tomando la condicio\u0301n de\u00a0esclavo\u00bb (Flp\u00a02,7). 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