{"id":10065,"date":"2021-01-06T21:02:45","date_gmt":"2021-01-06T21:02:45","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=10065"},"modified":"2021-01-06T21:11:54","modified_gmt":"2021-01-06T21:11:54","slug":"la-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2021\/01\/06\/la-madre\/","title":{"rendered":"La Madre"},"content":{"rendered":"<p>Mar\u00eda era m\u00e1s que la Madre de Jes\u00fas. Era tambi\u00e9n la madre de Juan. Y, era tambi\u00e9n &#8211; \u00bfpor qu\u00e9 no? \u2013 la madre de todos los disc\u00edpulos, e, inclusive, de todos los que acreditaban en el nombre de Jes\u00fas. \u00bfNo fue \u00e9se el encargo que ella recibi\u00f3 de los labios del Redentor moribundo? Entonces, era, simplemente, <em>la Madre<\/em>, a secas, sin especificaci\u00f3n adicional.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, mediante una pedagog\u00eda desconcertante y dolorosa, fue conduciendo a Mar\u00eda, desde una maternidad meramente humana, a una maternidad en fe y esp\u00edritu. Mar\u00eda hab\u00eda dado a luz a Jes\u00fas en Bel\u00e9n, seg\u00fan la carne. Ahora que llegaba el nacimiento de Jes\u00fas seg\u00fan el Esp\u00edritu \u2013 Pentecost\u00e9s -, el Se\u00f1or precisaba de una madre en el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, Jes\u00fas fue preparando a Mar\u00eda, a trav\u00e9s de una transformaci\u00f3n evolutiva, para esa funci\u00f3n espiritual. Debido a eso, Jes\u00fas aparece muchas veces, en el Evangelio como subestimando la maternidad meramente humana. Y llegado Pentecost\u00e9s, Mar\u00eda ya estaba preparada, ya era la Madre en el Esp\u00edritu, y aparece presidiendo y dando a luz aquella primera c\u00e9lula de los Doce que habr\u00edan de constituir el Cuerpo de la Iglesia.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, seg\u00fan aparece en los Evangelios, nunca fue una mujer pasiva o alienada. Ella cuestion\u00f3 la proposici\u00f3n del \u00e1ngel (Lc 1, 34). Por s\u00ed misma tom\u00f3 la iniciativa y se fue r\u00e1pidamente, cruzando monta\u00f1as para ayudar a Isabel en los \u00faltimos meses de gestaci\u00f3n, y en los d\u00edas del parto (Lc 2,7). \u00bfQu\u00e9 vale, para ese momento, la compa\u00f1\u00eda de un var\u00f3n?<\/p>\n<p>Cuando se perdi\u00f3 el ni\u00f1o, la Madre no qued\u00f3 parada y cruzada de brazos. Tom\u00f3 r\u00e1pidamente la primera caravana, subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, distante 150 kil\u00f3metros, recorri\u00f3 y removi\u00f3 cielo y tierra, durante tres d\u00edas, busc\u00e1ndolo (Lc 2,46). En las bodas de Can\u00e1, mientras todo el mundo se divert\u00eda, solo ella estaba atenta. Se dio cuenta de que faltaba vino. Tom\u00f3 la iniciativa y, sin molestar a nadie, ella misma quiso solucionarlo todo, delicadamente. Y consigui\u00f3 la soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un momento determinado, cuando dec\u00edan que la salud de Jes\u00fas o era buena, ella misma tom\u00f3 la iniciativa y se present\u00f3 en la casa de Cafarna\u00fam para llev\u00e1rselo, o por lo menos, para cuidarlo (Mc 3, 21). En el Calvario, cuando ya todo estaba consumado y no hab\u00eda nada que hacer, entonces s\u00ed, ella qued\u00f3 quieta, en silencio (Jn 19, 25).<\/p>\n<p>All\u00e1 en Bel\u00e9n, en Egipto, en Nazaret, Jes\u00fas no era nada sin su Madre. Le ense\u00f1\u00f3 a comer, a andar, a hablar. Mar\u00eda hizo otro tanto con la Iglesia naciente. Siempre estaba detr\u00e1s del escenario. Mar\u00eda convocaba, animaba y manten\u00eda en oraci\u00f3n al grupo de los comprometidos con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas veces habr\u00eda pasado por las comunidades reiter\u00e1ndoles: recuerden de qu\u00e9 manera \u00c9l les repiti\u00f3: \u00a1\u00e1mense! Recuerden que esa fue su \u00faltima voluntad. Cumplan lo que \u00c9l les mand\u00f3. <strong><em>\u00a1\u00c1mense!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Tomado del libro \u201cEl silencio de Mar\u00eda\u201d de Fr. Ignacio Larra\u00f1aga. OFM<\/em><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10066 aligncenter\" src=\"http:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/hom18_myv.jpg\" alt=\"\" width=\"729\" height=\"486\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/hom18_myv.jpg 729w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/hom18_myv-300x200.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/hom18_myv-320x213.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/hom18_myv-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda era m\u00e1s que la Madre de Jes\u00fas. Era tambi\u00e9n la madre de Juan. Y, era tambi\u00e9n &#8211; \u00bfpor qu\u00e9 no? \u2013 la madre de todos los disc\u00edpulos, e, inclusive, de todos los que acreditaban en el nombre de Jes\u00fas. \u00bfNo fue \u00e9se el encargo que ella recibi\u00f3 de los labios del Redentor moribundo? Entonces, era, simplemente, la Madre, a secas, sin especificaci\u00f3n adicional.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10066,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-10065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditar-y-vivir"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10065"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10074,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10065\/revisions\/10074"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}