{"id":10323,"date":"2021-05-07T19:22:32","date_gmt":"2021-05-07T19:22:32","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=10323"},"modified":"2021-05-07T19:41:04","modified_gmt":"2021-05-07T19:41:04","slug":"el-silencio-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2021\/05\/07\/el-silencio-de-maria\/","title":{"rendered":"El Silencio de Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>En la Biblia, un silencio impresionante envuelve la vida de Mar\u00eda. En los Evangelios, la Madre aparece incidentalmente, y desaparece en seguida.<\/p>\n<p>Los dos primeros cap\u00edtulos nos hablan de ella. Pero aun aqu\u00ed, Mar\u00eda aparece como un candelabro; lo importante es la luz -el Ni\u00f1o-. Las noticias de la infancia nacieron, en su \u00fatima instancia, de Mar\u00eda. De alguna manera podr\u00edamos decir: aqu\u00ed habla Mar\u00eda. Y la Madre habla de Jos\u00e9, de Zacar\u00edas, de Sime\u00f3n, de los pastores, de los \u00e1ngeles, de los reyes&#8230; De ella misma, apenas habla nada. Mar\u00eda no es narcisista.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, en los Evangelios, la Madre aparece y desaparece como una estrella errante, como si sintiera verg\u00fcenza de presentarse: en el templo, cuando se pierde el Ni\u00f1o, en Can\u00e1, en Cafarna\u00fam, en el Calvario, en el Cen\u00e1culo, presidiendo el grupo de los Doce, en oraci\u00f3n. En estas tres \u00faltimas presentaciones, la Madre no articula ni una palabra.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, solo una alusi\u00f3n indirecta, mucho m\u00e1s impersonal: \u201cNacido de mujer\u201d. Aqu\u00ed Pablo coloca a Mar\u00eda detr\u00e1s de un extra\u00f1o anonimato: \u201cDios envi\u00f3 a su Hijo, nacido de mujer\u201d (Ga 4,4). Hubiese sido suficiente colocar el nombre de Mar\u00eda detr\u00e1s de la palabra \u201cmujer\u201d, \u00a1y hubiese quedado tan bonito! Pero no. El destino de la Madre fue siempre quedar all\u00e1 atr\u00e1s, en la penumbra del silencio.<\/p>\n<p>Impresiona y extra\u00f1a la poca importancia que, al parecer, Pablo da a Mar\u00eda. Por los c\u00f3mputos cronol\u00f3gicos, ellos dos pudieron haberse conocido personalmente, y posiblemente se conocieron. Al reclamar su autoridad apost\u00f3lica Pablo se glor\u00eda de haber conocido, personalmente, a Santiago, \u201chermano\u201d del Se\u00f1or (Ga 1,19). Sin embargo, de Mar\u00eda no hace alusi\u00f3n alguna, ni siquiera indirecta, en sus cartas.<\/p>\n<p>Fuera de esas fugitivas apariciones, la Biblia no habla nada m\u00e1s de Mar\u00eda. Lo dem\u00e1s, es silencio. S\u00f3lo Dios es importante. Mar\u00eda transparenta, y queda en silencio.<\/p>\n<p>La Madre fue como esos vidrios grandes, limpios y transparentes. Estamos en una habitaci\u00f3n sentados en una butaca, contemplando variadas escenas y lindos paisajes: la gente camina por las calles, se ven \u00e1rboles, p\u00e1jaros, panoramas bell\u00edsimos, estrellas en la noche. Nos entusiasmamos de tanta belleza. Pero, \u00bfa qui\u00e9n debemos todo eso\u2019 \u00bfQui\u00e9n se da cuenta de la presencia y de la funci\u00f3n del vidrio? si en lugar del vidrio, hubiese una pared, \u00bfver\u00edamos esas maravillas? Ese vidrio es tan humilde, que transparenta un panorama magn\u00edfico, y \u00e9l queda en silencio.<\/p>\n<p>Eso, exactamente, fue Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Fue una mujer tan pobre y tan limpia (como el vidrio), tan desinteresada y tan humilde que nos hizo presente, nos transparent\u00f3 el misterio total de Dios y su salvaci\u00f3n, y ella qued\u00f3 en silencio, apenas nadie se di\u00f3 cuenta de su presencia, en la Biblia.<\/p>\n<p>Navegando en el mar del anonimato, perdida en la noche del silencio, siempre al pie del sacrificio y de la esperanza, la figura de la Madre no es una personalidad acabada con contornos propios. Este es el destino de Mar\u00eda. Mejor, Mar\u00eda no tiene destino, como tampoco tiene figura configurada. Siempre est\u00e1 adornada con la figura del Hijo. Siempre dice relaci\u00f3n a Alguien. Ella siempre atr\u00e1s. La Madre fue un \u201csilencio cautivador\u201d, como dice Von le Fort.<\/p>\n<p>Mar\u00eda fue aquella Madre que se perdi\u00f3 silenciosamente en el Hijo.<\/p>\n<p><strong><em>Extractado del libro \u201cEl silencio de Mar\u00eda\u201d del Padre Ignacio Larra\u00f1aga<\/em><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10324 aligncenter\" src=\"http:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/bbc8143a048d3732c083442f1bac891a.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"680\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/bbc8143a048d3732c083442f1bac891a.jpg 474w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/bbc8143a048d3732c083442f1bac891a-209x300.jpg 209w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/bbc8143a048d3732c083442f1bac891a-320x459.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Biblia, un silencio impresionante envuelve la vida de Mar\u00eda. 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