{"id":10812,"date":"2021-11-18T12:52:39","date_gmt":"2021-11-18T12:52:39","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=10812"},"modified":"2021-11-18T13:03:44","modified_gmt":"2021-11-18T13:03:44","slug":"el-dolor-una-pedagogia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2021\/11\/18\/el-dolor-una-pedagogia\/","title":{"rendered":"El dolor, una pedagog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Un \u00e1lamo solitario en la llanura infinita es un espect\u00e1culo. Asom\u00f3 a la vida t\u00edmidamente, casi por casualidad, acunado por los vientos. Los temporales golpearon sin piedad su fr\u00e1gil melena; y, para no sucumbir, sus ra\u00edces se hundieron a fondo, adhiri\u00e9ndose firmemente al suelo arcilloso. Y as\u00ed el \u00e1lamo adquiri\u00f3 tal consistencia que hoy no hay hurac\u00e1n que pueda doblegarlo. Y ah\u00ed lo ven gallardo sobre la meseta.<\/p>\n<p>En un brillante despliegue de paradojas, Pablo nos transmite la dial\u00e9ctica cristiana de fuerza-debilidad: es en la debilidad humana donde se injerta, prende y contrasta la fuerza de Dios. El que quiera vivir, tiene que morir. Para transformarse en una espiga dorada, el grano de trigo necesita descomponerse y ser sepultado en el seno de la tierra. La fuerza nace, pues, de la debilidad, la vida de la muerte, la consolaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, la madurez de las pruebas.<\/p>\n<p>El que no ha sufrido se parece a una ca\u00f1a de bamb\u00fa: no tiene meollo, no sabe nada. Un gran sufrimiento es como una tempestad que devasta y arrasa una amplia comarca; una vez que pas\u00f3 la prueba, el paisaje luce lleno de calma y serenidad.<\/p>\n<p>Una gran tribulaci\u00f3n hace crecer al hombre en madurez y sabidur\u00eda m\u00e1s que cinco a\u00f1os de crecimiento normal. Cu\u00e1ntas veces se oye este comentario: &#8220;\u00a1C\u00f3mo ha cambiado fulano!, icu\u00e1nto ha madurado!; es que le ha tocado sufrir mucho&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando todo navega viento en popa, cuando no hay dificultades ni espinas, el hombre se cierra y se atornilla sobre s\u00ed mismo. Sus propios \u00e9xitos son como altas murallas que lo encierran, como en una c\u00e1rcel, en s\u00ed mismo. Atrapado entre sus torres, propietario de s\u00ed mismo, ofuscado por el resplandor de su imagen, \u00bfqui\u00e9n lo librar\u00e1 de la esclavitud? S\u00f3lo una sacudida tel\u00farica. Y a Dios no le queda otro camino de liberaci\u00f3n que el de enviar al hombre una gran tribulaci\u00f3n para despertarlo, destruir sus castillos y sacarlo del Egipto de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Cuando la enfermedad o la tribulaci\u00f3n se enroscan a la cintura del hombre, \u00e9ste posa sus pies en el suelo, comprende que todo es un sue\u00f1o, vuelan las ficciones, se desti\u00f1en los atav\u00edos artificiales, se deshace la espuma y el hombre se encuentra desnudo sobre el suelo de la objetividad. Es el cap\u00edtulo primero de la sabidur\u00eda. Sin sufrimiento no hay sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Lo que sucede es lo siguiente: cuando la tribulaci\u00f3n cae sorpresivamente sobre el hombre y lo envuelve como una noche, el hombre no ve nada. Es muy dif\u00edcil, en ese momento, disponer de una mirada de fe, porque el hombre no ve m\u00e1s que la perversidad humana y las causas inmediatas. Pero cuando se toma cierta distancia, se abre la perspectiva y el hombre extiende una mirada larga, la mirada de la fe, en ese momento el hombre comienza a comprender que lo que sucedi\u00f3 fue una pedagog\u00eda de Dios y, en el fondo, una predilecci\u00f3n liberadora.<\/p>\n<p>Si el lector se detiene un momento y vuelve la mirada hacia atr\u00e1s en su vida y reflexiona un poco, descubrir\u00e1 que ciertos acontecimientos dolorosos que, en su tiempo los consider\u00f3 tremendas desgracias, hoy, a la vuelta de diez a\u00f1os, han resultado ser hechos providenciales que le han tra\u00eddo bendici\u00f3n, desprendimiento de s\u00ed mismo y sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Pablo engarza, con la l\u00f3gica vital, los eslabones de una cadena de oro: &#8220;Nos alegramos en el sufrimiento, porque sabemos que el sufrimiento nos da la paciencia, y la paciencia nos hace salir aprobados, y al salir aprobados tenemos la esperanza, y esta esperanza nunca falla&#8221; (Rom 5,3-5).<\/p>\n<p>Estamos, sin embargo, ante un proceso lento. Cuando el cristiano se encuentra de pronto con el sufrimiento, su primera reacci\u00f3n, casi inevitable, es la rebeld\u00eda y el interrogante: <em>por qu\u00e9<\/em>. Generalmente, el interrogante y la protesta son dirigidos a Dios, sin tener en cuenta que Aquel a quien se dirige la protesta est\u00e1 instalado en la c\u00faspide del dolor, en la cruz.<\/p>\n<p>La respuesta al interrogante viene siempre desde lo alto de la Cruz, pero al principio el cristiano no la percibe porque la polvareda y el clamor circundantes impiden la percepci\u00f3n. Pero despu\u00e9s de cierto tiempo, a veces mucho tiempo, cuando el horizonte se ha clareado y se ha tomado la suficiente distancia, el cristiano comienza a percibir claramente la respuesta.<\/p>\n<p>Pero la respuesta no es una consideraci\u00f3n abstracta y filos\u00f3fica sobre el dolor, sino una orden perentoria: &#8220;Ven, toma tu cruz y sigueme&#8221; (Mc 8,34). Cuando el cristiano, en ese itinerario interior con el Cristo Doliente, cesa en su rebeld\u00eda, toma la cruz, se abandona y adora, entonces, al descubrir el sentido salv\u00edfico del dolor y el misterio de la Cruz, es visitado por la paz y la alegr\u00eda. En ese momento es vencido el dolor y la muerte. Es la manera m\u00e1s eficaz de eliminar el sufrimiento.<\/p>\n<p><strong><em>Tomado del libro \u201cDel sufrimiento a la paz\u201d de Padre Ignacio Larra\u00f1aga,OFM<\/em><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10813 aligncenter\" src=\"http:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/myv_150_home.jpg\" alt=\"\" width=\"729\" height=\"564\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/myv_150_home.jpg 729w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/myv_150_home-300x232.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/myv_150_home-320x248.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/myv_150_home-480x371.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un \u00e1lamo solitario en la llanura infinita es un espect\u00e1culo. 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