{"id":12696,"date":"2023-08-30T16:33:34","date_gmt":"2023-08-30T16:33:34","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=12696"},"modified":"2023-08-30T16:36:31","modified_gmt":"2023-08-30T16:36:31","slug":"o-verdadeiro-santuario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2023\/08\/30\/o-verdadeiro-santuario\/","title":{"rendered":"EL VERDADERO SANTUARIO"},"content":{"rendered":"<p>Se levanta la ma\u00f1ana. Todo en torno es color, vida y gloria. A poca sensibilidad que se tenga, el creyente no podr\u00e1 menos de sentir que la rueda de los horizontes abiertos es un santuario vivo donde resplandece la vivificante actividad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Un grupo humano, una comunidad, una familia pueden ser, y de hecho lo son, verdaderos santuarios donde Dios habita con mucho agrado: su presencia es all\u00ed como el resplandor rojizo de un fog\u00f3n, caldea e ilumina. Ah\u00ed, en ese c\u00e1lido recinto, todos los dones son como chispas desprendidas del fuego divino: el encanto de una persona no es sino un destello del encanto de Dios; la servicialidad de otra no es sino un reflejo de la servicialidad del Se\u00f1or. Y as\u00ed, las personas y los grupos son santuarios, peque\u00f1as teofan\u00edas que reverberan la fuerza y el calor de Dios.<\/p>\n<p>Todo esto, sin embargo, se nos puede esfumar como pompas de jab\u00f3n, envuelto en equ\u00edvocos. Aquello de que el mundo es un <em>sacramento<\/em> de Dios, y otras expresiones similares, se nos podr\u00edan reducir, si no estamos muy atentos, a una bella literatura o, a lo sumo, a unas hermosas teor\u00edas.<\/p>\n<p>Supongamos que un coraz\u00f3n est\u00e1 muerto para Dios. Esa persona har\u00e1 la traves\u00eda del mundo y transitar\u00e1 entre las criaturas como ciego, sordo y mudo. Para \u00e9l, Dios no resplandecer\u00e1 en ning\u00fan horizonte, en ninguna planicie, no hablar\u00e1 ni brillar\u00e1 en ning\u00fan lugar. Si Cristo est\u00e1 vivo y vibrante en mi coraz\u00f3n, yo proyectar\u00e9 la imagen viva del Se\u00f1or sobre el m\u00e1s desagradable de los integrantes de mi comunidad, y \u00e9l se tornar\u00e1 agradable para m\u00ed porque lo he revestido de la figura del Se\u00f1or. Pero si Cristo est\u00e1 ausente de mi coraz\u00f3n, ese hermano de mi comunidad s\u00f3lo ser\u00e1 para m\u00ed una persona antip\u00e1tica e insoportable, y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>No es que las criaturas est\u00e9n m\u00e1gicamente revestidas de una luz divina. Somos nosotros los que las revestimos con esa luz. Cuando el coraz\u00f3n es luz, todo es luminoso en torno. Una vez m\u00e1s, llegamos a la conclusi\u00f3n de que el <em>verdadero santuario <\/em>es siempre, y \u00fanicamente, el coraz\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda el Maestro \u2014y nunca se insistir\u00e1 lo suficiente en este sentido\u2014 cuando, hablando a la samaritana, le dec\u00eda que el verdadero templo de la adoraci\u00f3n no est\u00e1 ni en el monte Garizim, ni en el monte Si\u00f3n, sino en otro \u00ablugar\u00bb, que no es un lugar, que est\u00e1 <em>dentro<\/em>, el \u00abtemplo\u00bb hecho de <em>esp\u00edritu y verdad.<\/em><\/p>\n<p>No es exacto decir que las criaturas \u00abdespertaban a Dios\u00bb en Francisco de As\u00eds, que ellas le hablaban de Dios. Toda esa literatura, el <em>hermano sol, las hermanas estrellas, <\/em>etc., podr\u00eda convertirse en un ambiguo juego de palabras, sin realismo ni concretez.<\/p>\n<p>Lo cierto es que Francisco de As\u00eds, antes de ser el santo de las criaturas, fue el hombre de las cavernas. Para convencerse de esto, basta asomarse a los bi\u00f3grafos primitivos; aun hoy d\u00eda, los lugares verdaderamente sagrados del franciscanismo est\u00e1n en las altas monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Cuando Francisco quer\u00eda estar verdadera y vivamente con el Se\u00f1or, abandonaba a sus hermanas criaturas y se sumerg\u00eda en las oscuras grutas, donde apenas penetraba un rayo de luz; all\u00ed permanec\u00eda horas y d\u00edas, semanas y meses enteros. Y de all\u00ed emerg\u00eda con el coraz\u00f3n rebosante de Dios; y entonces, si, todas las criaturas le hablaban de \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero, en realidad, no era ni siquiera as\u00ed. Era Francisco el que difund\u00eda por todas partes a aquel Dios vivo que tra\u00eda en su coraz\u00f3n; era \u00e9l quien revest\u00eda de Dios a las criaturas. Sus ojos estaban poblados de Dios, y obviamente, todo cuanto miraban aquellos ojos aparec\u00eda revestido de Dios. Todo le hablaba de Dios, porque su coraz\u00f3n estaba habitado y su pensamiento ocupado por Dios.<\/p>\n<p>Tomado del libro \u201cSalmos para la vida\u201d Cap\u00edtulo III \u201cEn Esp\u00edritu y Verdad\u201d subt\u00edtulo<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u201cEl verdadero santuario\u201d de padre Ignacio Larra\u00f1aga<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-12699\" src=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-300x225.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-768x576.jpg 768w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-320x240.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-480x360.jpg 480w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-800x600.jpg 800w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860-341x257.jpg 341w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG-1860.jpg 1479w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se levanta la ma\u00f1ana. 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