{"id":12742,"date":"2023-08-30T17:43:50","date_gmt":"2023-08-30T17:43:50","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=12742"},"modified":"2023-08-30T17:45:26","modified_gmt":"2023-08-30T17:45:26","slug":"tempo-passado-tempo-futuro-abandono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2023\/08\/30\/tempo-passado-tempo-futuro-abandono\/","title":{"rendered":"Tiempo pasado. tiempo futuro (Abandono)"},"content":{"rendered":"<p>La vivencia del abandono se hace en dos tiempos: pasado y futuro. \u00bfC\u00f3mo vivir el abandono de ahora en adelante? Debes distinguir entre el esfuerzo y el resultado. La hora del esfuerzo es tu hora.\u00a0 Abandonarse no consiste en cruzarse de brazos; al contrario, debes hacer todo lo posible poner todo el entusiasmo, toda la experiencia, buscando la colaboraci\u00f3n de los dem\u00e1s como si todo dependiese de ti. No debes preguntar d\u00f3nde est\u00e1 la voluntad de Dios. No esperes que baje un \u00e1ngel para manifest\u00e1rtela: b\u00fascala t\u00fa mismo aplicando los criterios sanos de discernimiento.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 sucede? Sucede que, aunque el esfuerzo depende de ti, el resultado no depende de ti, sino de una gran complejidad de causalidades. Por esta raz\u00f3n, la sabidur\u00eda dice que se debe levantar un gran muro que separe el esfuerzo del resultado. La hora del esfuerzo es tu hora; la hora del resultado es la hora del abandono.<\/p>\n<p>Si los resultados no dependen de ti, es una locura que vivas preocupado. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1? \u00bfQu\u00e9 no ser\u00e1? Ser\u00e1 lo que el Padre quiera. T\u00fa has, por tu parte, todo lo posible; lo restante d\u00e9jalo en sus manos. Ocupado, s\u00ed; preocupado, no. Lucha, s\u00ed, pero con paz. No se consigue nada con preocuparse o angustiarse.<\/p>\n<p>Por vivir preocupados por los resultados, muchos queman grandes energ\u00edas in\u00fatilmente. Antes de organizar un plan, mientras lo ejecutan, viven angustiados por el miedo al fracaso, viendo oposici\u00f3n en todas partes, sufren, destruyen energ\u00edas; si el resultado ha sido negativo, se dejan oprimir por su peso, se tornan inseguros &#8230; Muchos males provienen del hecho de vivir preocupados por los resultados.<\/p>\n<p>Acepta con paz todo aquello que tu esfuerzo no puede alcanzar. Aband\u00f3nate en Dios a todas las limitaciones que te circundan. Acepta con paz el hecho de no ser aceptado por todos. Acepta con paz el hecho de querer ser humilde y no poder. Acepta con paz el hecho de no ser tan puro como quisieras. Acepta con paz el hecho de que los resultados sean m\u00e1s peque\u00f1os que los esfuerzos y de quedar siempre con un regusto de frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Acepta con paz el hecho de que el camino a la santidad sea tan lento, tan largo, tan dif\u00edcil. Acepta con paz la ley de la insignificancia humana, que quiere decir que, despu\u00e9s de tu muerte, las cosas ser\u00e1n iguales como si nada hubiese sucedido. Acepta con paz la ley de la precariedad, de la transitoriedad, de la mediocridad, del fracaso, de la vejez, de la declinaci\u00f3n de la vida, de la soledad, la ley de la muerte.\u00a0 Acepta con paz el hecho de que tus ideales sean tan altos y las realidades tan peque\u00f1as. Acepta con paz el hecho de querer agradar a todos y no poder.<\/p>\n<p>Padre, en tus manos me pongo. Haz de m\u00ed lo que quieras. As\u00ed, tu herencia ser\u00e1 la paz y tu morada tambi\u00e9n ser\u00e1 la paz. Tienes que descubrir las fuentes secretas de resistencias y conflictos no para abrir las heridas, sino para curarlas. Reconciliarse es perdonarse. Y perdonarse es abandonar la resistencia en contra de alguien y, sobre todo, en contra de uno mismo. Ese alguien eres, principalmente, repito, t\u00fa mismo.<\/p>\n<p><strong>Tomado del libro \u201cDios Adentro\u201d capitulo II: Por el abandono a la Paz de padre Ignacio Larra\u00f1aga.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-12743\" src=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-300x225.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-768x576.jpg 768w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-320x240.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-480x360.jpg 480w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-800x600.jpg 800w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920-341x257.jpg 341w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/IMG_1920.jpg 1509w\" sizes=\"auto, (max-width: 840px) 100vw, 840px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vivencia del abandono se hace en dos tiempos: pasado y futuro. \u00bfC\u00f3mo vivir el abandono de ahora en adelante? 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