{"id":13678,"date":"2024-03-05T16:51:56","date_gmt":"2024-03-05T16:51:56","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=13678"},"modified":"2024-03-05T16:51:56","modified_gmt":"2024-03-05T16:51:56","slug":"el-papa-francisco-proclama-el-ano-2024-ano-de-la-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2024\/03\/05\/el-papa-francisco-proclama-el-ano-2024-ano-de-la-oracion\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco proclama el a\u00f1o 2024 \u201cA\u00d1O DE LA ORACI\u00d3N\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Y nos invita a vivir:<\/p>\n<p>\u201cUn a\u00f1o dedicado a redescubrir el gran valor y la absoluta necesidad de la oraci\u00f3n en la vida personal, en la vida de la Iglesia y en el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Una gran \u201csinfon\u00eda\u201d de oraci\u00f3n; ante todo, para recuperar el deseo de estar en la presencia del Se\u00f1or, de escucharlo y adorarlo.\u00a0Papa Francisco.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong>Cuanto m\u00e1s se ora, Dios es \u00abm\u00e1s\u00bb Dios en nosotros<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u00a0<\/em>Dios no cambia. El es el definitivamente pleno y, por consiguiente, Inmutable. Est\u00e1, pues, inalterablemente presente en nosotros, y no admite diferentes grados de presencia. Lo que realmente cambian son nuestras relaciones con \u00e9l seg\u00fan el grado de fe y amor. La oraci\u00f3n hace m\u00e1s densas esas relaciones, se produce una penetraci\u00f3n m\u00e1s entra\u00f1able del yo-t\u00fa a trav\u00e9s de la experiencia afectiva y el conocimiento gozoso, y la semejanza y la uni\u00f3n con \u00e9l llegan a ser cada d\u00eda m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p>Ocurre lo que con una antorcha dentro de una oscura habitaci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s alumbra la antorcha, mejor se ve la \u00abcara\u00bb de la habitaci\u00f3n, la habitaci\u00f3n se hace \u00abpresente\u00bb, aunque la habitaci\u00f3n no cambie.<\/p>\n<p>Cualquiera de nosotros puede experimentar que cuanto m\u00e1s profunda es la oraci\u00f3n, siente a Dios m\u00e1s pr\u00f3ximo, presente, patente y vivo. Y cuanto m\u00e1s resplandece la gloria del rostro del Se\u00f1or sobre nosotros (Sal 30), los acontecimientos quedan envueltos en un nuevo significado (Sal 35) y la historia queda \u00abpoblada\u00bb por Dios; en una palabra, el Se\u00f1or se hace <em>vivamente presente en todo. <\/em>No hay juego de azar, sino un timonel &#8216;que conduce los hechos con mano segura.<\/p>\n<p>Cuando se ha \u00abestado\u00bb con Dios, \u00e9l va siendo cada vez m\u00e1s \u00abAlguien\u00bb por quien, y con quien se superan las dificultades, se vencen las repugnancias \u2014y \u00e9stas se truecan en dulcedumbres\u2014; se asumen con alegr\u00eda los sacrificios, nace por doquier el amor. Cuanto m\u00e1s \u00abse vive\u00bb a Dios, m\u00e1s ganas hay de estar con \u00e9l, y cuanto m\u00e1s se \u00abest\u00e1\u00bb con Dios, Dios es cada vez m\u00e1s \u00abAlguien\u00bb.<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 el c\u00edrculo de la vida.<\/p>\n<p>Y en la medida en que el hombre contemplador avanza en los misterios de Dios, Dios deja de ser idea para convertirse en <em>Transparencia <\/em>y comienza a ser Libertad, Humildad, Gozo, Amor, y progresivamente se va transformando en una fuerza irresistible y revolucionaria que saca todas las cosas de su sitio: donde hab\u00eda violencia, pone suavidad; donde hab\u00eda ego\u00edsmo, pone amor y cambia por entero \u00abla faz\u00bb del hombre.<\/p>\n<p>Dios va siendo cada vez m\u00e1s el Todo, el \u00danico y el Absoluto, como en un torbellino en el que el hombre entero es tomado y arrastrado, mientras se purifica y las escorias ego\u00edstas se queman con el fuego&#8230; Dios acaba por transformar al hombre contemplador en una antorcha que arde, incendia y resplandece (Jn 5,35).<\/p>\n<p><em><strong>Tomado del libro \u201cMu\u00e9strame tu Rostro\u201d capitulo primero de padre Ignacio Larra\u00f1aga.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-13679\" src=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376.jpg\" alt=\"\" width=\"1320\" height=\"990\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376.jpg 1320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-300x225.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-768x576.jpg 768w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-320x240.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-480x360.jpg 480w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-800x600.jpg 800w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/IMG_2376-341x257.jpg 341w\" sizes=\"auto, (max-width: 1320px) 100vw, 1320px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y nos invita a vivir: \u201cUn a\u00f1o dedicado a redescubrir el gran valor y la absoluta necesidad de la oraci\u00f3n en la vida personal, en la vida de la Iglesia y en el mundo\u201d. 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