{"id":14841,"date":"2025-03-21T15:36:58","date_gmt":"2025-03-21T15:36:58","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=14841"},"modified":"2025-03-21T15:36:58","modified_gmt":"2025-03-21T15:36:58","slug":"intimidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2025\/03\/21\/intimidad\/","title":{"rendered":"Intimidad"},"content":{"rendered":"<p>La palabra humana m\u00e1s significativa para hacernos patente la sensaci\u00f3n de encuentro es la palabra intimidad.<\/p>\n<p>Intimidad es el cruce y al mismo tiempo el resultado del cruce de dos interioridades.<\/p>\n<p>Todo individuo, todo \u00abyo\u00bb es siempre un c\u00edrculo cerrado y conc\u00e9ntrico por naturaleza. Interioridad es el resultado de un organizarse y vivir hacia dentro, en una perpetua inclinaci\u00f3n y convergencia hacia el centro de uno mismo. La interioridad nada tiene que ver con el ego\u00edsmo, aunque en algo se parecen.<\/p>\n<p>Ahora bien, dos interioridades que se salen de su c\u00edrculo conc\u00e9ntrico y se proyectan mutuamente, dan por resultado una tercera zona que llamamos intimidad (\u00bfun clima?, \u00bfuna realidad impalpable?), un algo, una realidad psicol\u00f3gica perceptible pero no explicable; otra zona distinta de las dos interioridades, de las dos personas: algo as\u00ed como una tercera \u00abpersona\u00bb nacida de las dos interioridades.<\/p>\n<p>Ahora bien, dos interioridades conc\u00e9ntricas que se han salido de s\u00ed mismas y se han proyectado mutuamente, \u00abengendran\u00bb el encuentro, la intimidad. En conceptos psicol\u00f3gicos podemos concluir que, si la oraci\u00f3n es un encuentro y el encuentro una intimidad, la oraci\u00f3n es la intimidad con Dios.<\/p>\n<p>Lejos de permanecer en su mismidad, Dios desborda su interioridad y se nos abre de diversas maneras:<\/p>\n<p>Dios es \u00aben s\u00ed mismo\u00bb y \u00abpor s\u00ed mismo\u00bb; sin embargo, se \u00absali\u00f3\u00bb de sus \u00abfronteras\u00bb y se derram\u00f3 en las criaturas. El universo es, pues, un desbordamiento del mismo Dios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en una reacci\u00f3n admirable de amor, se nos descubri\u00f3, se nos \u00abdeclar\u00f3\u00bb y se nos ofreci\u00f3 gratuitamente para formar con nosotros una comunidad de vida y amor. Dios quiere formar una familia, una sociedad, en aquella \u00fanica regi\u00f3n donde cabe la conjunci\u00f3n de Dios y del hombre, la regi\u00f3n del esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Si el hombre responde afirmativamente a la invitaci\u00f3n de Dios, ya estamos formando la comunidad de vida, como compa\u00f1eros de vida. El encuentro presupone un clima de hogar. La Escritura explica este clima con expresiones como \u00abhabitar entre nosotros\u00bb (Jn 1,14), \u00abharemos mansi\u00f3n en \u00e9l\u00bb (Jn 14,23), expresiones muy hogare\u00f1as que evocan ciertos matices como calor, gozo, confianza, ternura, cosa parecida al hecho de sentirse en el interior de un hogar dichoso.<\/p>\n<p>En este clima es donde nace y crece la intersubjetividad; es decir, la proyecci\u00f3n de un sujeto sobre otro en una mutua interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una palabra: el encuentro es un vivir y profundizar interminablemente la relaci\u00f3n interpersonal, en un clima entra\u00f1able y afectivo, vuelto el \u00abyo\u00bb sobre el \u00abt\u00fa\u00bb, entre Dios y el hombre.<\/p>\n<p><strong>Tomado del libro \u201cMu\u00e9strame tu Rostro\u201d Capitulo 4, apartado\u201d El encuentro\u201d de padre Ignacio Larra\u00f1aga.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra humana m\u00e1s significativa para hacernos patente la sensaci\u00f3n de encuentro es la palabra intimidad. Intimidad es el cruce y al mismo tiempo el resultado del cruce de dos interioridades. Todo individuo, todo \u00abyo\u00bb es siempre un c\u00edrculo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14842,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-14841","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditar-y-vivir"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14841"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14845,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14841\/revisions\/14845"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}