{"id":6405,"date":"2012-07-01T15:15:27","date_gmt":"2012-07-01T15:15:27","guid":{"rendered":"https:\/\/home.tovpil.org\/?p=6405"},"modified":"2018-06-29T15:20:17","modified_gmt":"2018-06-29T15:20:17","slug":"la-desconocida-belleza-de-la-humildad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/home.tovpil.org\/es_ES\/2012\/07\/01\/la-desconocida-belleza-de-la-humildad\/","title":{"rendered":"La Desconocida Belleza de la Humildad"},"content":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n cotidiana nos anima vivir a fuego dos huellas evang\u00e9licas: La humildad y la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando nos abrimos d\u00eda a d\u00eda a dejarnos vencer por el amor de Dios en la oraci\u00f3n, percibimos maravillados que el desvalimiento, la peque\u00f1ez, quedan neutralizados por el poder y la ternura de Dios. Palpamos una nueva alegr\u00eda. Una fortaleza sin fuerza: La certeza de que Alguien nos acompa\u00f1a en la vida, d\u00eda y noche. Nos sentimos cohesionados por su Misericordia Invencible. Crece a borbotones nuestro anhelo de que Dios vaya conquistando territorios en nosotros. Esos que necesitan ser poblados por \u00c9l, pero que a\u00fan est\u00e1n enredados por ego\u00edsmos, orgullo herido, af\u00e1n de sobresalir o guiar nuestra vida a nuestro modo.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la oraci\u00f3n nos devuelve al primer amor. A reconocer agradecidos la propia peque\u00f1ez. Y a repetir asombrados con el Salmista: \u201cCon Dios hacemos maravillas\u201d. (Salmo 60)<\/p>\n<p>Cuando se ama la propia peque\u00f1ez, el coraz\u00f3n se inunda de la misma certeza de San Pablo<strong>: <\/strong>\u201cEste tesoro de lo que soy y lo que valgo lo llevo en vasijas de barro, para que se vea que la fuerza tan extraordinaria que me habita, procede de Dios y no de mi mismo\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el coraz\u00f3n avanza en humildad, el miedo desaparece y la libertad aparece. No hay temor a la propia pobreza, porque en la soledad cotidiana junto a Dios, se experimenta que \u00c9l me mira y me mima como si fuera su hijo \u00fanico. De ah\u00ed nacen energ\u00edas indomables. Se pulverizan miedos, tristezas, angustias. Se anhela crecer en el amor. Porque \u201cel <a href=\"http:\/\/mundifrases.com\/frase\/el-amor-es-la-fuerza-mas-humilde-pero\/23546\">amor<\/a> es la fuerza m\u00e1s humilde, pero la m\u00e1s poderosa de que dispone el ser humano\u201d, como experiment\u00f3 Gandhi.<\/p>\n<p>Un misterio indescriptible para nosotros: Somos sostenidos por el coraz\u00f3n mismo de Dios. A pesar de nuestras vacilaciones, a pesar de nuestros errores y nuestras vueltas atr\u00e1s; a pesar de que nos alejemos, Dios permanece siempre a nuestro lado. \u00c9l es siempre fiel.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n del humilde es un coraz\u00f3n reconciliado. Hace todo lo que ha de hacer en cada situaci\u00f3n, y deja en las Manos de Dios \u201clos imposibles\u201d. Sabe que no hay fracaso para aquel que se abandona en ellas. Por eso permite que las cosas que no puede cambiar, sean como son.<\/p>\n<p>Cuando late la insobornable decisi\u00f3n de no abandonar esos tiempos de intimidad con Dios, ocurre lo inaudito: Los ojos se pueblan de Dios. As\u00ed, todo lo que contemplan se reviste de la mirada de Dios, de Su paciencia. Perdonar es m\u00e1s f\u00e1cil, dar el primer paso ya no es un \u201cimposible\u201d: Emerge una mirada compasiva y misericordiosa hacia esa persona \u201cdif\u00edcil\u201d. Y, en definitiva, esa paciencia amorosa que s\u00f3lo Dios regala, para cuando uno mismo es \u201cdif\u00edcil\u201d para s\u00ed mismo o para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n humilde experimenta agradecido que Dios se ocupe de \u00e9l hasta en los m\u00e1s m\u00ednimos detalles, al igual que alimenta a los pajaritos y viste a las margaritas del campo. Ello acrecienta el deseo de dejarse empapar de la misma confianza que ten\u00eda Mar\u00eda. Y como ella, entregar y rendir nuestra voluntad ante cada situaci\u00f3n que nos toca vivir. Comprendiendo que eso que llamamos ego, ese \u201cyo\u201d de mil cabezas que emerge de zonas desconocidas provocando sufrimiento lo podemos anular, si descubrimos que es hijo de nuestro orgullo o ego\u00edsmo.<\/p>\n<p>Es con Jes\u00fas que sentimos el anhelo de que \u00c9l vaya suavizando las aristas, y esculpiendo una figura nueva en nosotros. Por ello, el coraz\u00f3n del humilde repite sin cesar una petici\u00f3n: Jes\u00fas, manso y humilde de coraz\u00f3n \u00a1Haz mi coraz\u00f3n semejante al tuyo!<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6406\" src=\"http:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jesus_LavadoPies-IMU.jpg\" alt=\"\" width=\"724\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jesus_LavadoPies-IMU.jpg 724w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jesus_LavadoPies-IMU-300x183.jpg 300w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jesus_LavadoPies-IMU-320x195.jpg 320w, https:\/\/home.tovpil.org\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jesus_LavadoPies-IMU-480x292.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 724px) 100vw, 724px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n cotidiana nos anima vivir a fuego dos huellas evang\u00e9licas: La humildad y la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando nos abrimos d\u00eda a d\u00eda a dejarnos vencer por el amor de Dios en la oraci\u00f3n, percibimos maravillados que el desvalimiento, la peque\u00f1ez, quedan neutralizados por el poder y la ternura de Dios. 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